Al ver los videos me doy cuenta de que el cooperativismo en nuestro contexto debe dejar de verse solo como una forma de sobrevivir, para pasar a ser una estrategia de soberanía sobre el territorio. Mientras que el video nos habla de la importancia de reinvertir para generar un impacto real en la comunidad también nos muestra que el turismo comunitario es la prueba de que podemos vender servicios de alta calidad sin perder nuestra identidad.
Me parece muy importante destacar que en el Ecuador el asociativismo ha funcionado bien en el agro, pero el reto ahora es la diversificación. No solo se trata de cosechar café o cacao, sino de que las comunidades se organicen para gestionar sus propios proyectos turísticos, como se observa en los videos. Esto permite que el valor agregado se quede en la localidad y no en intermediarios o grandes cadenas hoteleras. Es una forma de verticalizar no solo la producción, sino también el patrimonio cultural y natural.
Con esto me surge la siguiente pregunta. ¿Cómo podemos equilibrar las exigencias del mercado turístico sin que la comunidad pierda su esencia y sus tradiciones en el proceso?