A diferencia de la minería regulada, la ilegal utiliza sustancias altamente tóxicas como el mercurio y el cianuro sin ningún control.
Contaminación del agua: Estos metales llegan a los ríos, matando peces y entrando en la cadena alimenticia.
Enfermedades: El consumo de agua o alimentos contaminados puede causar daños neurológicos graves y malformaciones.