Me parece fundamental que el cooperativismo en las comunidades permite una buena comunicación, la existencia de la soberanía en las asambleas garantiza que el beneficio sea colectivo siempre y cuando exista confianza y comunicación entre todas las personas involucradas.
Desde nuestra perspectiva de desarrollo territorial, esta soberanía debe estar respaldada por los estatutos sociales, que funcionan como el reglamento necesario para identificar la misión de la cooperativa y proteger su identidad territorial. Aunque la parte comercial se encargue para ser eficiente, las decisiones finales sobre los recursos y los excedentes deben estar controladas por la asamblea para evitar que el interés económico individual supere al bienestar común. Finalmente, el gran reto es superar la falta de información completa. Como se nos explicó la baja asistencia a las reuniones se vuelve un limitante que genera conflictos y desconfianza. Sin una comunicación fluida y transparente, no hay proyecto de desarrollo territorial que sea sostenible en el tiempo.
¿Pero qué pasa si la asamblea no funciona debido a problemas internos? ¿Quién tomaría el el control?