Actualmente no existe una estructura cooperativa fuerte que permita que este modelo se desarrolle de mejor manera. Aunque en los años 40 se inició el cooperativismo, con el paso del tiempo fue perdiendo importancia hasta llegar a ser casi inexistente.
Esto ha provocado que muchas cooperativas no logren mantenerse y que su impacto sea limitado. La falta de apoyo, organización y seguimiento ha sido una de las razones por las que este sistema no pudo consolidarse como se esperaba.
Sin embargo, también han surgido nuevas iniciativas, como la comunidad Chakra, que nació en el año 2017 con el objetivo de representar al sector cacaotero y chocolatero. Esto demuestra que todavía existe interés en trabajar de forma conjunta y en buscar nuevas oportunidades.
A pesar de las dificultades, estas experiencias reflejan que el cooperativismo sigue siendo una opción importante si se lo fortalece correctamente. Por eso, es necesario aprender del pasado para mejorar en el futuro.