Tu planteamiento es muy bueno al reconocer que el cooperativismo puede aportar al desarrollo territorial desde una lógica participativa y solidaria. No obstante, considero que no basta con su reconocimiento constitucional o con su potencial teórico, el verdadero desafío radica en su inserción efectiva en la planificación y gestión local. En ese punto coincido contigo, existen limitaciones claras, como la débil articulación con los planes territoriales, escasa asistencia técnica y poca coordinación institucional. Por ello, más que ampliar el discurso sobre su importancia, es necesario fortalecer los mecanismos de implementación para que su aporte genere verdaderamente cambios.