El cooperativismo es la herramienta democrática para cambiar la vida de una comunidad. Que permite satisfacer necesidades comunes mediante una empresa de propiedad conjunta y gestión democrática que permite el desarrollo local y territorial de las comunidades. En el contexto ecuatoriano, el cooperativismo ha tenido un rol histórico relevante en sectores como el transporte, la vivienda y el sistema financiero popular. Pero el cooperativismo se ha visto alineado tambien con la EPS (Economia popular y solidaria), que integra formas de organización económica basadas en la solidaridad, la cooperación y el trabajo colectivo. Su objetivo no es únicamente la maximización de ganancias, sino la satisfacción de necesidades, la inclusión social, la equidad y el desarrollo territorial, en si la Economía Popular y Solidaria es el marco más amplio que reconoce y promueve estas formas organizativas en el Ecuador. Estas herramientas son esenciales para el fortalecimiento de economías locales, la reducción de desigualdades y la consolidación de un modelo económico basado en la solidaridad y la participación democrática.