Concuerdo contigo, sin fortalecimiento educativo, la productividad se estanca. Para responder a tu pregunta, creo que el aprendizaje debe enfocarse en la gestión del valor agregado. Educar para el cooperativismo significa enseñar que la unión de familias permite adquirir tecnología que una sola familia no podría costear. Esto permite ‘capturar la identidad’ al certificar procesos artesanales con sellos de origen o calidad, transformando el respeto al medio ambiente en una ventaja competitiva en mercados que valoran lo ético y lo orgánico.