A partir de mi experiencia en la Amazonía ecuatoriana, en Pastaza, pude notar que lo que se muestra en el video es muy similar a lo que vivimos como visitantes. El turismo comunitario no se trata solo de recorrer un lugar, sino de convivir con la gente y conocer su forma de vida.
Las actividades que realizamos, como el trekking, las danzas tradicionales y la pintura facial, nos permitieron integrarnos con la comunidad y entender mejor sus costumbres, algo que también se resalta en el video cuando se habla del intercambio cultural. La visita al mirador con el columpio fue uno de los momentos más significativos, ya que permitió apreciar la selva en su totalidad y tomar conciencia de la importancia de cuidarla.
Además, nuestro aporte económico y la compra de artesanías apoyan directamente a las familias de la comunidad, tal como se muestra en el video, donde los ingresos del turismo se quedan en el lugar y ayudan a mejorar la calidad de vida sin afectar el entorno natural. Esta experiencia me dejó claro que el turismo comunitario es una forma responsable y justa de conocer la Amazonía.