Lo que viví y visualice en la salida académica en Pastaza- Puyo se puede deducir que el turismo comunitario es un modelo donde la propia población local gestiona la actividad turística, transformándola en una herramienta de justicia social y preservación cultural. Actualmente, la sociedad lo percibe como la evolución ética del viaje, ya que prioriza el bienestar de las familias y la protección del entorno sobre el lucro corporativo, permitiendo que comunidades vulnerables fortalezcan su identidad y frenen la migración. Así, se ha consolidado como un puente de intercambio auténtico donde el visitante contribuye directamente al desarrollo humano y a la protección de tradiciones que, de otro modo, podrían desaparecer.