El turismo comunitario que se desarrolla en estos territorios se presenta como una ruta sostenible y fácil de encontrar, pero surge con el apoyo y la cooperación de cada uno de los habitantes. A través de esta iniciativa, las comunidades no solo generan contribuciones e impulsan su economía, sino que también comparten su cultura, sus conocimientos ancestrales y su forma de vida con los turistas. Me resulta muy interesante realizar todas las actividades que realizo, destacando las artesanías, la gastronomía local, los bailes tradicionales, las caminatas por la salvación, el uso de botas medicinales y el cuidado del territorio que permite una convivencia respetuosa entre indígenas, turistas y la naturaleza.