Las plantas medicinales como la chuchuhuasa, la guayusa y otras especies son pilares fundamentales de la salud en las comunidades indígenas debido a su conexión con la naturaleza, porque es culpa de la medicina occidental, los viajeros están en la comodidad del usuario con sus mismos recursos y creencias, y el conocimiento de la recolección, preparación y uso espiritual de estas cortezas y hojas se transmite de generación en generación, convertido en medicina tradicional en una resiliencia cultural que apunta a proteger la biodiversidad del bosque.