Cuando los conocimientos ancestrales son apropiados sin autorización por empresas o investigadores, existe el riesgo de que las comunidades pierdan el control sobre saberes que han sido transmitidos de generación en generación. En muchos casos, estos conocimientos son utilizados con fines comerciales, como la elaboración de medicamentos o productos, sin reconocer el aporte de los pueblos originarios ni compartir los beneficios obtenidos. Además, esta práctica puede provocar la pérdida de la identidad cultural, ya que los saberes son extraídos de su contexto tradicional y dejan de cumplir su función dentro de la comunidad. Por ello, es importante respetar los derechos colectivos de los pueblos indígenas y garantizar que cualquier uso de sus conocimientos cuente con su consentimiento y participación.