La biodiversidad amazónica es fundamental para la preservación de los conocimientos ancestrales de los pueblos indígenas porque su cultura, su forma de vida y sus saberes están estrechamente ligados al entorno natural. La gran variedad de plantas, animales, ríos y bosques constituye la base de prácticas transmitidas de generación en generación.
Las aldeas amazónicas se han construido a partir de su relación con miles de especies de plantas y animales, y giran en torno a la medicina tradicional, la alimentación, el idioma y la espiritualidad. Plantas como la ayahuasca, la guayusa, la uña de gato o la sangre de drago no son simples recursos, sino elementos vivos de un sistema de saber que solo se puede aprender en el territorio, guiado por los sabios de cada etnia.
También en la Constitución del Ecuador, en los artículos 71 a 74 se consagran os derechos de la naturaleza, esto confirmando el proteger la biodiversidad amazónica y proteger la identidad cultural de los pueblos que habitan.